No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Achaque el viernes por comer carne.
Quiéreme poco pero continúa
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Ruego de Rey, mandato es.
El buey solo bien se lame.
A la vejez, dinero y mujer.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Para ser bella hay que ver estrellas
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Al acebuche no hay quien le luche.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Por puerta abierta ladrones entran.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El que venga atrás que arree.
El que da, recibe.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Bicho malo nunca muere.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Tiene el sartén por el mango.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.