Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
La práctica hace al maestro.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
El que pega primero pega dos veces.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Rey determinado no ha menester consejo.
El buen cirujano. opera temprano.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
De ninguno seas muy compañero.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Hijo descalostrado, medio criado.
La cabra come el césped allí donde se ata.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
El mejor espejo es un ojo amigo.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El abad canta donde yanta.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Pan ajeno, caro cuesta.
Escatimar y dar a putas.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Son como uña y mugre.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Ir por lana y volver trasquilado.
Cada uno habla como quien es.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Lo prometido es deuda.