Nunca falta un roto para un descosido.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Lo que siembras cosechas.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
De padres gatos, hijos michinos.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Si vas a morir, muere llenito.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
De un golpe no se derriba un roble.
Obra con amores y no con buenas razones.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Andar y callar, eso es negociar.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Es la misma gata, no más que revolcada.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Por San Andrés, la nieve en los pies.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
En pedregal no siembres cereal.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Zapato os daré que tengáis que romper.
A quien labora, Dios lo mejora.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Más se junta pidiendo que dando.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
El papel que se rompa él.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.