El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Bien vestido, bien recibido.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Magra olla y gordo testamento.
Cielo aborregado, suelo mojado.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
El oficio quita el vicio.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Sueño sosegado no teme nublado.
Ser más bueno que el pan.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Rana en el fondo del pozo.
La espada de Scanderberg necesita el brazo de Scanderberg.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
En mala casa, mal amo y mala masa.
En cada casa, un solo amo.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Las letras con sangre entran.
A la mal casada, miradla a la cara.
Dar patadas de burro.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Pobreza, víspera de vileza.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
En casa del albañil, goteras mil.