No es por el huevo, sino por el fuero.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
El más cuerdo, más callado.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Al loco y al toro, dale corro.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Abrojos, abren ojos.
Tras de corneados ? Apaleados.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
El que fía, o pierde o porfía.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Más verga que el Trica programando.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Sacar las castañas del fuego.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Mujer precavida vale por dos.
Cada ollero alaba su puchero.