Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
El que tiene capa, escapa.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Marido celoso, viejo mañoso.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
A chico caudal, mala ganancia.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
La cascara guarda el palo.
De tal palo tal astilla.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Roer siempre el mismo hueso
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Habló el buey y dijo "¡mu!".