Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Dinero llama a dinero.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Donde tengas la olla no metas la polla.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Un espejo no sabe ser embustero.
La muerte hace reflexionar.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Al son que te tañan, a ése baila.
Donde se está bien nunca se muere
Palabras sin obras, barato se venden.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Una deuda, veinte engendra.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Si voy, con lo que te doy.
Todos son unos, muertos y difuntos.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Cuando tu ibas, yo venia.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Dios castiga sin palo ni piedra
Barbas mayores quitan menores.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
El árbol que no da frutos, da leña.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Perro pendejo, no va a la gloria.
No hay altanería que no amanece caída.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.