Cualquier ciudad es mi pueblo.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
No falta un burro en un mal paso.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Entra, bebe, paga y vete.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
La tierra será como sean los hombres.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
El primero que llega se le sirve primero.
El otoño de lo bello, es bello.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Ignora al ignorante.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Cada criatura obra según su natura.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El sol siempre reluce.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Perro no come perro.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Esta de mírame y no me toques.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.