Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Nadie busca ruido con su dinero.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Del mal vino, buena borrachera.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Hombre viejo no necesita consejo.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Calienta más el amor que mil fuegos
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
En la variedad está el gusto.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Haz mal y guárdate.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
En casa del músico, todos saben cantar.
Quien siempre adula se quema las mangas
Hasta ajustar, regatear.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.