Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Habló de putas "La Tacones".
Amigo de todos, loco con todos
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
De tales devociones, tales costurones.
¡Se nos creció el enano!
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Menos perro, menos pulgas.
Uva moscatel, no llega al tonel.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Cuanto más primo, más me arrimo.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Le sacan punta a una bola de billar.
El dolor embellece al cangrejo.
El que aconseja, no paga.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Donde lloran esta el muerto.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.