Mande el que puede, y obedece el que debe.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Domingo sucio, semana puerca.
Del tronco caído todos hacen leña.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Jugarse hasta la camisa.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Al higo por amigo
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Agárreme, que llevo prisa.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Donde dije digo, digo Diego.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Las cosas se toman según de quien vengan.
El sueño quita el hambre.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Acertar errando es suerte y no talento.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Quien sube como palma baja como coco.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
La intención es lo que vale.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Al freír de los huevos lo veréis.