A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Le quedo como anillo al dedo.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
El hombre pone y la mujer dispone.
Donde está el rey, a cien leguas.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
La buena cena, temprano suena.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Casa chica infierno grande.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
El queso pesado, y el pan liviano.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Caranga resucitada pica muy duro.
El que nada debe nada teme.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Por lo que uno tira, otro suspira.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Que dulce queda la mano al que da.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Mal se juzga al caballo desde la silla
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Al mal tiempo, buena cara.
No es tan fiero el león como le pintan.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Dejadle correr, que él parará.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Dios da las nueces, pero no las parte.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Contigo me entierren, que me entiendes.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!