Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Al freír de los huevos lo veréis.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Pan ajeno nunca es tierno.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
La jodienda no tiene enmienda.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Ande o no ande, la burra grande.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Me cortaron las piernas.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.