Nadie se muere dos veces.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Una sola araña cien moscas apaña.
Caballo manco no sube escalera.
Viento del solano, agua en la mano.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Buey viejo, no come tronco.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Buena muerte es buena suerte.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
De pico, todos somos ricos.
El vino, comido mejor que bebido.
Mal duerme quien penas tiene.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Pan a hartura y vino a mesura.
Ley puesta, trampa hecha.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
No quieras tapar el sol con un dedo.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Quien primero viene, primero tiene.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Hortelano tonto, patata gorda.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Quien casa una hija, gana un hijo.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Algún día, ahorcan blancos.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Río cruzado, santo olvidado.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Buen amigo es el dinero.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
A bloque, la casa en roque.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El mono vestido de seda mono se queda
El que mal anda, mal acaba.
Casa hecha y mujer por hacer.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Quien sabe esperar, sabe lograr.