El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Juntos pero no revueltos.
Machete caído indio muerto.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Quien hace por común, hace por ningún.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Cada uno canta como quiere.
Quien vende barato vende doblado.
Con buena escoba, bien se barre.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Añorar el pasado es correr tras el viento.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Esposa prudente es don de Dios.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El buen alimento cría entendimiento.
Un hombre puede lo que sabe
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Más vale maña que fuerza.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Va como honda que lleva el diablo.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.