Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Enero, claro y heladero.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Te casaste, te entera.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Donde humo sale, fuego hay.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Donde mores no enamores.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Harto da quien da lo que tiene.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Conquista el amor solo aquel que huye
Mano que te da de comer no has de morder.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
A buena hora pidió el rey gachas.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Al que le pique, que se rasque.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Costumbre mala, desterrarla.
Con los descuidados, medran los abogados.
La casa quemada, acudir con el agua.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Tarea que agrada, presto se acaba.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.