Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Contigo me entierren, que me entiendes.
Al rey muerto rey puesto.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Pan ajeno nunca es tierno.
Jamás olvidó el que bien amó.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
A buey viejo, cencerro nuevo.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Guagua que llora mama.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
De tal árbol tal astilla.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Cada medalla tiene dos caras.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Tentar la huevera a las gallinas
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Dos capitanes hunden el barco.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
El primer amor nunca se olvida
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El otoño de lo bello, es bello.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Rana en el fondo del pozo.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Cuanto más se ama menos se conoce
Tápate la cara que se te ve el culo.