Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Llenarle la cuenca a alguien.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Regla y compás, cuanto más, más.
Al mal hecho, ruego y pecho.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Una manzana roja invita piedras.
Piedra que rueda no hace montón.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
A los tuyos, con razón o sin ella.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Al niño que llora le dan pecho.
El hambre es el mejor cocinero.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
A buen amo, mejor criado.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Sé osado y serás afortunado.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Carne de cochino, pide vino.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
A lo que no puedas, no te atrevas.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.