Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Los enamorados, no ven a los lados.
Mucho ruido y pozas nueces.
Alegría amagada, candela apagada.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Gran constipado, culo apretado.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Haz lo que haces.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
La tierra será como sean los hombres.
Quien acomete vence.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Por la panza empieza la danza.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Estar como caimán en boca de caño.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
El amor no respeta a nadie
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Hacer pinitos.
Quien guarda valores, padece temores.
Chica centella gran fuego engendra.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Hacerse el de la oreja mocha.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Nada es bello excepto la verdad