El yerro encelado, medio perdonado.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Carne en calceta, para quien la meta.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Del lobo un pelo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
No coma cuento coma carne.
A marido ausente, amigo presente.
Tanto nadar para morir en la orilla.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El amor no hace hervir la olla
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Ponerse la tapa en la cabeza
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Abrazo de ciego, golpe seguro.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
El hombre donde nace, el buey donde pace.
La adoración es una admiración trascendental
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
En amores, los que huyen son vencedores.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Compañía de dos, compañía de Dios.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Como la espada, así la vaina.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
A gran arroyo, pasar postrero.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Matar dos pájaros de un tiro.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
A mi, mis timbres.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
El amor, de necios hace discretos.
El ama brava, es llave de su casa.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.