Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Es de sabios cambiar de mujer.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Quien tiene tienda que la atienda.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Obra acabada, a dios agrada.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
El sol siempre reluce.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Limosnero y con garrote.
Más vale tuerta que muerta.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
El que es sabio nunca enceguece.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Todo tiene un fin.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
Ponerse la tapa en la cabeza
Es pan comido.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Alzada en enero, ha de ser para buena.