Casa cerrada, casa arruinada.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Cada uno tiene su alguacil.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
El blanco hielo de agua es mensajero
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Burro amarrado, leña segura.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Padres viejos, hijos huérfanos.
A Dios, llamaron tú.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Que con su pan se lo coman.
El hombre es para el hombre un espejo.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Hablar en plata blanca.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Es de sabios cambiar de mujer.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Quien tiene tienda que la atienda.