Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Costumbre mala, desterrarla.
Amores y dolores quitan el sueño.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
De pena murió un burro en Cartagena.
El mejor suegro, vestido de negro.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Dame dineros y no consejos.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Dar un cuarto al pregonero.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
A tal señor, tal honor.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
La más cauta es tenida por más casta.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
A quien mucho tiene, más le viene.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Hoy te lo dice tu amiga.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Cólera de amantes resurgir del amor
Marido celoso, viejo mañoso.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Más vale tender la mano que el cuello.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Vencer no es vergonzoso
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Es mejor callar que con tontos hablar.