Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El amor vence todo.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Le puso el dedo en la llaga.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
El jorobado no ve su joroba
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Ante la duda, abstente.
La vida es un deber a cumplir
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Incluso el día más largo tiene un final
Las novedades son la sal de la vida.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Sal derramada, quimera armada.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Cuando no está preso lo andan buscando.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Más mató la cena que sanó Avicena.
La barca pasa, pero el río queda.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.