El arroz ya está cocido.
O la bebes o la derramas.
Agua cocida, saludable y desabrida.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Enero, claro y heladero.
Quien de verde se viste bonita se cree.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Novia para siempre, mujer para nunca.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Por pedir, nada se pierde.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
El dinero no compra la felicidad.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Pueblo chico infierno grande.
El que muere, se libra de lo que debe.
Manda, manda, Pedro y anda.
Nadie da sino lo que tiene.
Cuenta errada, sea enmendada.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Corre más una loca en chanclas.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Parejo como las calles de León.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.