Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El arroz ya está cocido.
Por pedir, nada se pierde.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Enero, claro y heladero.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Al amigo, nunca lo pruebes.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
El dinero no compra la felicidad.
Manda, manda, Pedro y anda.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Cuenta errada, sea enmendada.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El que muere, se libra de lo que debe.
Nadie da sino lo que tiene.
Pueblo chico infierno grande.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
De chica candela, grande hoguera.
Corre más una loca en chanclas.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Parejo como las calles de León.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Si quieres que te siga el perro dale pan