Loro viejo no aprende a hablar.
El que no ayuda, estorba.
Por el interés te quiero Andrés.
No hay caldo que no se enfríe.
Estoy como gallo en corral ajeno
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Idos y muertos, olvidados presto.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Madre y teja, no pierde por vieja.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Quien empiece el juego que siga con él
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Duro de cocer, duro de comer.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Las cosas lo que parecen.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
No hables por boca ajena.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El que trabaja, no come paja
Ama profunda y apasionadamente.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Salir junto con pegado.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Blanco y en botella, leche.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.