Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Buey harto no es comedor.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Oír como quien oye llover.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
A la fuerza, ni la comida es buena.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Bailo bien, y echáisme del corro.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Todo en la vida tiene su medida.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Hija que casas, casa que abrasa.
La fantasía es necesariamente inútil
Mal se caza con perros desganados.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
No hay don sin din.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El que bien vive, harto letrado es.
Por Santa Lucía, vuelve el aceite a la oliva.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El que depende de otro come mal y cena peor.
La necesidad hace maestros.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Al potro que le alabe otro.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.