Don sin Din, gilipollas en latín.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Ahora al bueno le llaman tonto.
A ama gruñona, criada rezongona.
Si amas a alguien, déjalo libre.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Armas y dineros quieren buen dueño.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Hablar más que lora mojada.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Perro que ladra, guarda la casa.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Freír todo el arenque para comer las huevas
A escote nada es caro.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.