Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
No con quien naces, sino con quien paces.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Donde ajos ha, vino habrá.
Burro adornado, busca mercado.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Saber más que Merlín.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Gallo cantor, acaba en el asador.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Habló de putas "La Tacones".
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Boca que no habla, Dios no la oye.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
De mala vid, mal sarmiento.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Nunca llueve a gusto de todos.
El abad canta donde yanta.