En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
El que canta, sus males espanta.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
A chica cama, échate en medio.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Regla y compás, cuanto más, más.
El que mucho ofrece, poco da.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
El celoso no puede ser jocoso.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Cada palo que aguante su vela.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
En el pedir no hay engaño.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Agrada y te agradarán.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El perfume bueno viene en frasco chico
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Son más los días que las alegrías.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Marido muerto, otro al puesto.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
A pan duro, diente agudo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
La curiosidad mató al gato.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Es mejor sudar que temblar
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Quien pisa con suavidad va lejos.