Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
De todos modos, Juan te llamas.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Donde lloran esta el muerto.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
A donde fueres haz lo que vieres.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Hace más el que quiere que el que puede.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
El solo querer es medio poder.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Libro prestado, libro perdido.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Para bien morir, bien vivir.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Domingo sucio, semana puerca.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Cacarear y no poner, bueno no es.
La llaga sana, la mala fama mata.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
El que mal se maneja, despacio padece.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Buen oficio es no tener ninguno.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Hay que predicar con el ejemplo.
Cada santo tiene su candela.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.