Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
No ofende quien quiere sino quien puede.
De casas y de potros que lo hagan otros.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
La buena cena, temprano suena.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
El que del campo viene, cenar quiere.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Chilla más que un camionao é pollos.
Palabra de boca, piedra de honda.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
El que busca, encuentra.
Quien hace por común, hace por ningún.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Ve tu camino para no tropezar.
El corazón es un guía que los pies siguen
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
La fe no tiene miedo.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Hasta la salud necesita descanso.
Es ley la que quiere el rey.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Hablando se entiende la gente.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.