Malo es cojear delante de un cojo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
El que no tranza no avanza.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
¿Mirón y errarla?.
Cada cosa tiene su precio.
La unión hace fuerza.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Rogar a Dios por los santos, más no.
El vino con el amigo.
Lo que mucho se usa, poco dura.
La nieve presagia una buena cosecha.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Donde se está bien nunca se muere
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
A más servir, menos valer.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Conejo que bien corre, no lo asan.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Hacer la del humo.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
El que con cojos anda se llama bastón.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Ocurre en las mejores familias.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.