De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
A pan duro, diente agudo.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Estar en tres y dos.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
El que pueda ser libre no sea cautivo.
No te fíes del sol de primavera.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Quien no se arriesga no conquista
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Quien bien siembra, bien coge.
Malo vendrá que bueno me hará.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Hazte la fama y échate a la cama.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Poco y entre zarzas.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Menos perro, menos pulgas.
Ser feliz como pez en el agua
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Matar dos pájaros de un tiro.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
La mujer rogada y la olla reposada.