Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Crea fama y acuéstate a dormir.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Dan darán, dicen las campanas.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Vale más el que sabe más.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El ingenio obvia dificultades,.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Por el interés te quiero Andrés.
Las cosas lo que parecen.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A todo hay remedio sino a la muerte.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
A buen juez, mejor pastor.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
De todas maneras, aguaderas.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Amigo y vino deben de ser añejos.
De suerte contentos, uno de cientos.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Casamiento malo, presto es concertado.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.