Males comunicados, son aliviados.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Ser amable es ser invencible.
Cada loco con su tema.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Cazador, mentidor.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Carne en calceta, para quien la meta.
Año nuevo vida nueva.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Meterse en la boca del lobo.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
El que siembra, cosecha.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Lo que se da no se quita.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Un buen día nunca se olvida.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
El que la sigue la consigue.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Mira la peseta y tira el duro.
Obra con amores y no con buenas razones.
Con el ingrato, no tengas trato.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Mientras puedes estar sentado, no estés levantado.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
El vino abre el camino.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.