A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Más haces callando que gritando.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Si voy, con lo que te doy.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
El ahorro es santo porque hace milagros.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Pan duro, pero seguro.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Agárrate, que hay curvas.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Amores reñidos, los más queridos.
Un amigo vale cien parientes
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La sierra, con nieve es buena.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Ponerse la tapa en la cabeza
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Las penas con pan son buenas.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
En el pedir no hay engaño.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Callar como puta tuerta.
Buscarle la quinta pata al gato.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.