El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Suerte, y al toro.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Inclinar la balanza.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Los casados, casa quieren.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Vale más rodear que mal andar.
Todo tiene un fin.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Poco dinero, poco sermón.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Dar y tejer es buen saber.
Írsele a uno el santo al cielo.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Para atrás ni para coger impulso.
Los dioses ayudan al que trabaja
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
No hay que llevar cocos al puerto.
No enturbies aguas que hayas de beber.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Probando es como se guisa.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.