Hacer oídos de mercader.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Con chatos, poco o ningún trato.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Buena razón quita cuestión.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El cliente siempre tiene la razón.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
A jugar y perder, pagar y callar.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Casa ordenada, casa salvada.
Amigos y libros: pocos y buenos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Lo que haces, encuentras.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Hablar en plata blanca.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Para conservar amistad, pared en medio.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Arriba canas y abajo ganas.
Cien refranes, cien verdades.
Esposa prudente es don de Dios.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
No jales que descobijas.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.