Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
El lo que se pierde, se aprende.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
A buen amigo buen abrigo.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Hacer de necesidad virtud.
Buena es la regla, si la regla es buena.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Casa de esquina, para mi vecina.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
No hagas trampa en que caigas.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Adonde no te llaman, no vayas.
La noche para pensar, el día para obrar.
No cantes victoria antes de tiempo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Sacar los trapos al sol.
Hijos y mujer añaden menester.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Cuentas claras conservan amistades.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Ganar, poco vale sin guardar.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Más cura la dieta, que la receta.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.