Coces de yegua, amor es para el rocín.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Más enredado que un kilo de estopa.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
Quien la haga que la pague.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
El trabajo ennoblece.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
La hogaza no embaraza.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Este batea y corre para tercera.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
La justicia tiene un largo brazo.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Después de verme robado, compré un candado.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El ladrón no roba jamás una campana.
Quien solo vive, solo muere.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
No está bien el fuego junto a las estopas.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
No hay tu tía.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
La lluvia viene después de los bosques.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
El malo siempre piensa engaño.