El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Son cáscaras del mismo palo.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
A la que bien baila, con poco son le basta.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Le dieron como a violín prestado.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
No todo lo que pendula cae
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Ave por ave, el carnero si volare.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
El ojo del amo engorda el ganado.
Más mamado que chupo de guardería.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Caballo andador tropezador.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Tripa vacía, suena pronto.
Burro cargado, busca camino.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Nada que sea violento será permanente.
Boñigas hacen espigas.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Camisa de culebra con vino, el mejor medicamento para el bovino.