Bolsa sin dinero, llámola cuero.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
El trabajo no mata a nadie.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Maldigo el diente que come la simiente.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Dios tarda, pero no olvida.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Le sacan punta a una bola de billar.
Al mejor caballo se le van las patas.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
El que las hace, las imagina.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Más chulo que un ocho.