En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Nunca falta un roto para un descosido.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Bollo crudo, engorda el culo.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Buen abogado, mal cristiano.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Calma piojo que el peine llega.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
A buen bosque vas por leña.
Estás probando tu propia medicina.
Ni llueca eches que pollos saques.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Te casaste, te frego.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
En casa de los tíos ella es la tía.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Juan Segura vivió mucho años
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Culos conocidos, a cien años son amigos.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Es agua derramada.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.