Por San Lucas, bien saben las uvas.
Bien ama quien nunca olvida.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
A braga rota, compañón sano.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Hacer del san benito gala.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Al rebuznar se verá quien no es león
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Si te he visto no me acuerdo.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Risa liviana, cabeza vana.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
La rueda de la fortuna nunca es una.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
La hacienda, el dueño la atienda.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Voz del pueblo, voz del cielo.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.