Los ojos son el espejo del alma.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Es tonto, pero se mete en casa.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
El que caga duro y mea claro, no necesita médico ni cirujano.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Pase mayo, y pase pardo.
De lejos parecen y de cerca son.
No hay medicina para el miedo.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Febrerillo, mes loquillo.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Bailar con la más fea.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Bailarines en cojos paran.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Aguas de Abril, vengan mil.
Achaque el viernes por comer carne.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Que mañana hay misa para los sordos.
No somos ríos, para no volver atrás.
El peor de los males es tratar con animales.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Mal hace quien nada hace.
No todo el que trae levita es persona principal
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Bien ama quien nunca olvida.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Mujer muerte, siete a la puerta.