El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
La larga visita la alegría quita.
Escarba la graja, mal para su casa.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Más pija que el Don Bosco.
Antes doblar que quebrar.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
De todos modos, Juan te llamas.
Nadie se muere dos veces.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Cada malo tiene su peor.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Las boñigas de los caballos no son higos
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Nadie envejece a la mesa.
La llaga sana, la mala fama mata.
En buena casa, mal inquilino.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Oír como quien oye llover.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.