Hasta que el cuerpo aguante.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Bien juega quien mira.
A buey viejo, no se le saca paso.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Irse por los cerros de Úbeda.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Por la muestra se conoce el paño.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Los difuntos, todos juntos.
A caballo grande, grandes espuelas.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Parecer uña y carne.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
El agua demasiado pura no tiene peces.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Es más seguro ser temido que ser amado
El que más hace, es el que menos merece.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Olvidar una deuda no la paga.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.