El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
En Agosto prepara el agua y el costo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
A gran culpa, suave comprensión.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
No hay mano que pueda para el tiempo
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Quien bien ata, bien desata.
Mujer refranes, muller puñetera.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cuenta errada, no vale nada.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Mucho gana quien no Juega.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Suegra, ni de barro es buena.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Puta en ventana, mala mañana.
Intelecto apretado discurre que rabia.
A marido ausente, amigo presente.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Bailar la trabajosa.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
En guerra los estados, los libros cerrados.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.