Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
La barriga llena da poca pena.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Mata, que Dios perdona.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Apaga la luz, Mañosón!
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
La glotonería acaba con muchos.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
El dedo malo, se corta y se vota.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
A cada cabeza, su seso.
Una palabra al oído se oye de lejos.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
El mucho joder empreña.
Nadie querría para sí.
Si la manga no es amplia no ondea
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Amigos somos, pero los peces aparte.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Burlas suaves traen burlas graves.
A diente cogen la liebre.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Quien pregunta, no yerra.
En guerra avisada no muere gente.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Hablando se entienden los blancos.
El vino, de la verdad es amigo.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Quien quita lo que da, al infierno va.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
A su tiempo maduran las brevas.
El papel que se rompa él.
Perros y gatos, distintos platos.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Puso pies en polvorosa.